Registro Canario de Huella de Carbono: ¿qué implica para los hoteles?
Canarias avanza en el desarrollo del Reglamento del Registro Canario de Huella de Carbono, una iniciativa normativa que marcará un punto de inflexión en la gestión ambiental de empresas y organizaciones que operan en el archipiélago.
Aunque el reglamento se encuentra actualmente en fase de borrador y consulta pública, el marco normativo ya anticipa un nuevo escenario, especialmente relevante para sectores de alto impacto energético, entre ellos el sector hotelero y otros alojamientos turísticos.
Para los hoteles, este contexto supone mucho más que un ejercicio de cálculo ambiental; implica integrar la huella de carbono en la gestión operativa, el control de consumos y la toma de decisiones estratégicas.
¿Qué es el Registro Canario de Huella de Carbono?
El Registro Canario de la Huella de Carbono se configura como un instrumento autonómico orientado a facilitar que organizaciones públicas y privadas puedan calcular, reducir y gestionar sus emisiones de gases de efecto invernadero.
Más allá de su dimensión administrativa, este mecanismo persigue impulsar la medición, la transparencia y la mejora continua del desempeño ambiental en el territorio.
En este sentido, el registro no debe interpretarse únicamente como una obligación futura, sino como una herramienta que permitirá estructurar información ambiental y reforzar la gestión sostenible.
Situación actual del reglamento
Actualmente, el reglamento que desarrollará el funcionamiento del Registro Canario de Huella de Carbono se encuentra en fase de borrador y en proceso de consulta pública. Aunque todavía fue sido aprobado de forma definitiva, su desarrollo responde al mandato establecido en ley 6/2022, de Cambio Climático y Transición Energética de Canarias, que sienta las bases del marco autonómico en materia de acción climática.
Esta ley introduce un enfoque estructural orientado a impulsar la medición, reducción y gestión de emisiones de gases de efecto invernadero en el territorio, promoviendo instrumentos específicos como el registro de huella de carbono. En este contexto, el reglamento actúa como pieza clave para concretar criterios técnicos, requisitos de inscripción y dinámicas de reporte.
El hecho de que el texto se encuentre aún en tramitación no reduce su relevancia,sino que permite anticipar tendencias regulatorias y preparar estrategias de adaptación progresiva.
Este punto resulta especialmente significativo para las empresas del sector hotelero, ya que ofrece la oportunidad de prepararse con antelación, ordenar información ambiental y evitar escenarios de adaptación acelerada una vez el reglamento entre en vigor.
¿Qué incluirá el Registro Canario de Huella de Carbono?
Según el desarrollo previsto, el registro contemplará, como mínimo:
- Identificación del titular inscrito y datos de contacto.
- Descripción de la organización o actividad.
- Cálculo de la huella de carbono en alcances 1 y 2.
- Consideración del alcance 3, con carácter voluntario.
Además, el cálculo deberá realizarse con periodicidad anual, abarcando un periodo de doce meses coincidente con el año natural.
No se trata, por tanto, de un ejercicio puntual, sino de un indicador de seguimiento continuo.
¿Qué implica este escenario para los hoteles?
Para el sector hotelero, especialmente en Canarias, este marco anticipa una transformación progresiva en la forma de gestionar la información ambiental del activo.
Entre los principales retos destacan la necesidad de medir emisiones asociadas a la operación, estructurar datos de consumo energético, controlar el uso del agua y definir planes de reducción realistas.
En términos prácticos, este escenario supone:
- Incorporar procesos de medición y cálculo.
- Ordenar información de consumos energéticos.
- Integrar indicadores ambientales en la gestión.
- Generar evidencias y documentación técnica.
La huella de carbono deja así de percibirse únicamente como un requisito ambiental para convertirse en una variable de gestión operativa.
Mas allá del cumplimiento normativo
Aunque la normativa actúa como catalizador, el verdadero valor reside en la lectura estratégica de la información ambiental.
El cálculo de la huella de carbono permite comprender patrones de consumo, detectar ineficiencias, identificar oportunidades de ahorro y optimizar costes operativos.
En este contexto, la sostenibilidad deja de ser un concepto abstracto para convertirse en una variable directamente vinculada a la eficiencia y la competitividad del hotel.
¿Cómo pueden prepararse los hoteles?
Adelantarse al escenario normativo permite transformar una futura obligación en una oportunidad de mejora.
Algunas acciones recomendadas incluyen:
✔ Iniciar el cálculo de huella de carbono.
✔ Ordenar datos de energía y agua.
✔ Implantar sistemas de seguimiento.
✔ Identificar medidas de reducción viables.
Prepararse con antelación no solo reduce riesgos, sino que facilita decisiones más informadas.
El papel de Ineria Management y Mediotec
El desarrollo del Registro Canario de Huella de Carbono dibuja un escenario en el que la medición ambiental se integra progresivamente en la dinámica empresarial y operativa del sector turístico.
Para los hoteles, este contexto representa una oportunidad para reforzar la eficiencia, optimizar la gestión de recursos y anticiparse a futuras exigencias normativas.
El cálculo anual de la huella de carbono permite evaluar la evolución del desempeño ambiental del hotel, medir el impacto de las mejoras implantadas y establecer objetivos realistas.
No solo medir, sino reducir y gestionar emisiones en el tiempo.
Desde Ineria Management, junto con Mediotec, acompañamos a hoteles en Canarias en la medición de su huella de carbono, el análisis de energía y agua y la estructuración de indicadores ambientales, integrando sostenibilidad y rentabilidad en la operación del activo.
¿Afectará esta normativa a hoteles pequeños o familiares?
¿Qué tipo de datos necesita un hotel para calcular su huella de carbono?
✔ Consumo energético (electricidad, combustibles, climatización).
✔ Consumo de agua.
✔ Otras fuentes de emisiones directas.
Disponer de datos organizados facilita tanto el cálculo como la identificación de oportunidades de mejora.
¿Conviene empezar a medir la huella aunque el reglamento esté en borrador?