Servicios

Estrategia ESG corporativa

Identifica riesgos y oportunidades con una estrategia ESG alineada con tu misión e involucrando a tus stakeholders

 

INERIA ofrece consultoría de estrategia ESG para empresas del sector inmobiliario e infraestructuras, basándose en el análisis del contexto, el análisis de grupos de interés y el análisis de materialidad. Además de acompañarte en la implantación de la misma mediante planes y seguimiento de KPI, organización y comunicación interna.

Análisis de materialidad y de grupos de interés

Es el paso que decide todo lo que viene después: qué asuntos ESG son materiales en tu negocio y cuáles no. Se hace por doble materialidad, que son dos preguntas distintas: cómo impacta tu actividad en el entorno y en las personas, y cómo te impactan a ti los asuntos de sostenibilidad en resultados y en valor de los activos. Antes hay que mapear a quién le importa: inversores, financiadores, inquilinos, empleados, administración y cadena de suministro. El entregable es una lista corta y ordenada de asuntos materiales, y esa lista fija el alcance de todo lo demás: los indicadores, el presupuesto y, si toca, el informe.

Definición de la estrategia ESG

Con los asuntos materiales sobre la mesa, la estrategia es lo que convierte una intención en un plan que alguien puede ejecutar: objetivos con año y cifra, indicadores medibles con los datos que ya tienes, responsables con nombre, presupuesto y un calendario por fases. Definimos también la gobernanza —quién decide, quién reporta y con qué frecuencia—, porque una estrategia sin un órgano que la revise se queda en el cajón al segundo trimestre. Y elegimos los indicadores mirando ya los que te van a pedir después, para no medir dos veces lo mismo de dos formas distintas.

Green finance

La sostenibilidad entra en la financiación por tres vías, y cada una pide una prueba distinta. Los fondos de los artículos 8 y 9 del SFDR necesitan que el activo o la sociedad sean elegibles y puedan acreditarlo. La Taxonomía de la UE exige prueba técnica, no un sello: para la adquisición y propiedad de un edificio anterior a 2021, certificado energético de clase A o estar en el 15 % más eficiente del parque de referencia. Y los préstamos verdes y los vinculados a sostenibilidad atan el diferencial a indicadores que hay que definir, medir y verificar cada año. Preparamos los cálculos y la documentación que sostienen las tres.

ESG engagement

Una estrategia ESG se ejecuta o no según lo bien que se explique dentro de casa. Trabajamos la parte que casi nunca se presupuesta: formación por perfiles, para que quien tiene que registrar un dato entienda para qué sirve; comunicación interna con calendario propio; y el reporte al comité o al consejo en un formato que permita decidir, no solo informar. Hacia fuera, el engagement es con inquilinos y proveedores, y no es cortesía: buena parte de tus emisiones de alcance 3 y de tus datos de consumo están en sus manos, y sin cláusulas verdes en los contratos y un canal para pedirlos, ese dato no llega nunca.

¿Qué es la consultoría de estrategia ESG?

 

Es el trabajo de decidir qué asuntos ambientales, sociales y de gobernanza importan de verdad en tu negocio, ponerlos en un plan con objetivos, indicadores y responsables, y dejarlo montado para que el dato salga solo cuando alguien lo pida.

Desde 2026 la pregunta de fondo ha cambiado. La Directiva (UE) 2026/470, el llamado Ómnibus I —publicada en el DOUE el 26 de febrero de 2026 y en vigor desde el 18 de marzo de 2026— deja la obligación de informar bajo la CSRD en las empresas que superen 1.000 empleados de media y 450 millones de euros de volumen de negocio, y los dos criterios a la vez, no uno u otro. La mayoría de las promotoras, gestoras y patrimonialistas españolas se quedan fuera del perímetro obligatorio.

Eso no significa que no te vayan a pedir datos. Significa que te los va a pedir tu cliente, tu inquilino corporativo o tu banco, no el boletín oficial. Y aquí el Ómnibus introduce algo que conviene conocer bien: si tienes menos de 1.000 empleados, puedes negarte a facilitar información que vaya más allá de la que recogen las normas voluntarias. Tienes derecho a un límite. Saber dónde está ese límite es media estrategia ESG, porque es lo que evita montar un sistema de reporte diez veces mayor que la exigencia real.

Los plazos: los Estados miembros tienen hasta el 19 de marzo de 2027 para trasponer, y la obligación se aplica a los ejercicios que empiecen a partir del 1 de enero de 2027. La CSDDD, la directiva de diligencia debida, se traspone hasta el 26 de julio de 2028 y se aplica desde el 26 de julio de 2029, con umbrales que también han subido de forma sustancial.

En INERIA empezamos por el análisis del contexto, el de grupos de interés y el de doble materialidad, para identificar las cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza que de verdad afectan a tu empresa. Con eso construimos la estrategia, con planes e indicadores clave para su aplicación, y te acompañamos en el cambio organizativo y la comunicación interna, que es donde se cae la mayoría de las estrategias bien escritas.

Desarrollar una estrategia en sostenibilidad ganadora

 

Una estrategia ESG bien desarrollada puede ser una poderosa herramienta para impulsar el valor sostenible a largo plazo, tanto para las empresas como para los inversores.

En la práctica, una estrategia funciona cuando responde a cuatro preguntas con nombres y con fechas:

  • ¿Qué queremos conseguir, y para cuándo? Un objetivo sin año y sin cifra no se puede seguir ni defender. «Reducir emisiones» no es un objetivo; «reducir un 30 % la intensidad de carbono de la cartera en 2030, con hito intermedio en 2027» sí lo es.
  • ¿Quién nos lo va a exigir, y hasta dónde? Inversor, financiador, inquilino corporativo o administración piden cosas distintas y con distinto nivel de prueba. Mapear la exigencia real evita construir un sistema de reporte sobredimensionado.
  • ¿Con qué datos? Cada indicador necesita una fuente, una frecuencia y alguien que lo registre. Si el dato depende de una factura que llega en papel a otra empresa, eso hay que resolverlo antes de comprometer el indicador.
  • ¿Quién lo revisa? Sin un órgano con calendario, la estrategia se convierte en un documento. Con él, se convierte en decisiones de inversión.

¿Está mi empresa obligada a informar según la CSRD?

Solo si supera 1.000 empleados de media y 450 millones de euros de volumen de negocio, los dos a la vez, tras el Ómnibus I. Para grupos con matriz fuera de la UE hay reglas propias. Si no llegas al umbral, la obligación no te alcanza, pero la exigencia de tus clientes y financiadores, sí.

¿Qué es la doble materialidad y en qué se diferencia del análisis de materialidad clásico?

El análisis clásico responde a una sola pregunta: qué asuntos afectan al negocio. La doble materialidad añade la inversa: qué impacto tiene el negocio en el entorno y en las personas, con independencia de si eso vuelve en forma de coste. Se evalúan las dos, y basta con que un asunto sea material por una de las dos vías para que entre en el alcance.

Si no estoy obligado a reportar, ¿merece la pena tener una estrategia ESG?

Depende de una cosa concreta: si te financias, si vendes a grandes corporaciones o si alquilas a inquilinos corporativos. En esos tres casos el dato te lo van a pedir igual, y llegar sin él a una negociación de diferencial, a un pliego o a la renovación de un contrato cuesta dinero. Si no estás en ninguno de los tres, se puede esperar sin problema.

¿Por dónde se empieza?

Por la materialidad, nunca por el informe. Empezar por el informe es lo que produce sistemas que recogen doscientos indicadores para publicar veinte. Cuando la lista de asuntos materiales está cerrada, el resto —indicadores, presupuesto y, si aplica, el informe CSRD, SFDR o de Taxonomía— se deduce de ella.

Casos de éxito

Estrategia ESG

Mango

Estrategia de sostenibilidad 360º para reforzar el compromiso ESG de la marca.

Ver caso completo →
Estrategia ESG

Loewe

Centro de excelencia para impulsar la estrategia de sostenibilidad de la maison.

Ver caso completo →
Descarbonización

Klepierre

Estrategia de descarbonización y huella de carbono para uno de los grandes operadores de centros comerciales en España.

Ver caso completo →

CONTACTA CON NOSOTROS

Ellos ya confían en nosotros